
Como todos ya sabemos, los encuentros sociales arruinan la dieta si uno no tiene una mentalidad fuerte para afrontar lo que tenga que venir. A lo que tenga que venir, hago referencia puntualmente a dos cosas: la comida, y el que dirán (que creo que es el que más peso tiene).
Cuando al fin te pusiste las pilas para empezar un plan de alimentación acorde a vos, para reducir un poco el peso o bien para sentirte mas saludable, no va que aparecen los primeros saboteadores que intentan destruir todo eso que tanto te costó conseguir. Lo hacen con mensajes como:
- Estás a dieta? no se te nota.
- Para que hacés dieta, después seguro vas a volver a subir.
- Dale, comé esto que una vez no pasa nada.
- Estás perdiendo el tiempo, lo tuyo es genético.
Estos, y muchos otros mensajes hirientes hacen que te frustres y dejes de hacer tu cometido, volcando toda tu venganza hacia las comidas más calóricas. El error está en darle importancia al que dirán y lo que piensen los demás. Todo el proceso de cambio es duro, no solo para vos, sino para los que te rodean, quienes no están acostumbrados a verte con una estructura sólida.
Mi mayor consejo, si estás realmente consciente del cambio, hacélo, despreocupándote de todo lo que digan los demás, total, el que ríe último, ríe mejor.
